NO LLEGAN VÍVERES RECOLECTADOS POR JAVIER AQUINO A IXHUATÁN, OAXACA

Juchitán de Zaragoza, Oax.- Dos camiones repletos de víveres enviados por el futbolista del equipo de primera división Tigres de Nuevo León, Javier Aquino, que tenían como destino a la población de San Francisco Ixhuatán, “desaparecieron” en el trayecto hacia esa comunidad.

De acuerdo con pobladores, los vivieres recolectados por el seleccionado mexicano y oriundo de esa población, fueron retenidos por elementos del Ejército Mexicano, aunque esta información no la pudieron confirmar.

También señalaron que pudieron haber sido pobladores del municipio juchiteco, quienes detuvieron los dos camiones que se dirigían a esa comunidad, pensando que se trata de apoyos del gobierno federal.

“No es justo que nos hayan hecho eso; se trata de víveres que fueron enviados directamente para las familias de San Francisco Ixhuatán; el gobierno no nos ha enviado nada y ahora nos retienen estos dos camiones que fueron enviados por nuestro paisano el futbolista, Javier Aquino”.

Existe otra versión más que señala que los dos camiones cargados con vivieres aún no han salido de la ciudad de Monterrey; “y los camiones desparecidos sean de otra procedencia”.

Y es que el jugador de Tigres Javier Aquino, había hecho un llamado a la afición regiomontana para ayudar a la gente afectada en Oaxaca, tras el sismo del pasado jueves.

A la convocatoria acudieron cientos de personas para donar víveres y ropa que sería trasladada a San Francisco Ixhuatán, de donde es oriundo el jugador de Tigres.

Sufre Ixhuatán secuelas del sismo

La comunidad zapoteca de San Francisco Ixhuatán también resultó seriamente afectada por el terremoto del pasado jueves. Han transcurrido cuatro días y la ayuda apenas empezó a llegar.

Ubicada en la zona oriente del Istmo -a una hora del municipio juchiteco- la población se mantiene en la zozobra pues las réplicas no han cesado desde la trágica noche del pasado jueves; lo que ha provocado que las familias prácticamente estén en la calle, durmiendo a la intemperie.

El presidente municipal, César Augusto Carrasco Matus, informó que se trata de una situación desoladora, pues la población resultó muy afectada por el sismo de 8.2 grados Richter, provocando la muerte de dos personas del sexo femenino.

María Calderón Méndez de 93 años de edad, murió al caerle encima parte de su vivienda; del mismo modo la señora Evila Fuentes Rodríguez, quien fue rescatada bajo los escombros de su casa; sin embargo, murió al día siguiente.

La infraestructura básica de la población sufrió severos daños y se cuentan por cientos las viviendas maltratadas; así como en las agencias municipales.

“La gente está durmiendo en las calles o en los patios. La gente tiene miedo de entrar a sus casas; afortunadamente el gobierno del Estado, ya está llegando a la comunidad y esperamos que las cosas comiencen a normalizarse”, sostuvo el alcalde.

Señaló que fueron instalados varios refugios temporales: en la Pista Candelaria, Parque Central, Barrio Ostuta, en el Cobao y Campo Pirata, donde se atiende a toda la gente a necesita ayuda, alimento y un lugar seguro donde dormir.

El edificio del Palacio Municipal es otro de los edificios que ha quedado con enormes grietas en paredes y muros, lo que a decir del alcalde, lo ha dejado inservible.

Por otro lado, informó que la carretera a la agencia de Cerro Grande, en el tramo Chahuites Las Conchas, la carretera está agrietada; mientras que las casas se “hundieron” y se cuartearon, y sus patios se encuentran cuarteados.

En la comunidad ya fue instalada una cocina comunitaria que está a cargo del personal del DIF Estatal, y serán quienes preparen alimentos para las cientos de familias albergadas.

Finalmente señaló que a pesar de esta ayuda, se necesitan más alimentos, agua, ropa, colchonetas, pues la gente continúa viviendo en la calle y no quieren volver a sus casas por que sigue temblando.