
Huajuapan de León, Oax.- En las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con sede en esta ciudad, se efectuará la 8ª Semana Nacional del enfermo alcohólico encamado, que tiene como objetivo sensibilizar a las personas sobre los problemas de salud que ocasiona el consumo de bebidas alcohólicas.
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“El problema más importante en adicciones en México está en el abuso del consumo de bebidas alcohólicas, con las graves consecuencias familiares, sociales y comunitarias, y en el uso de tabaco, arraigados ambos en muchas poblaciones, tanto rurales como urbanas, y que está cobrando víctimas en los jóvenes que se inician en su consumo a edades cada vez más tempranas”, informaron.
Por ello, miembros del área Oaxaca – Mixteca de la central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA), llevarán a cabo diferentes actividades durante una semana en esta ciudad a partir del día 17 de octubre.
Uno de los miembros de AA, comentó que de acuerdo al Consejo Nacional Contra las Drogas y Adicciones, el alcoholismo ocupa el tercer lugar en causas de muerte, siendo únicamente superado por enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
“Lo que buscamos es llevar el mensaje aquellas personas que se encuentran encamadas en algún hospital o clínica de la ciudad por su problema de beber, nos estamos dando cuenta que a los grupos de AA cada vez son más los jóvenes que se están acercando, al presentar este problema de salud social”, dijo.
Apuntó que los grupos de AA no son para quienes lo necesitan, sino aquella persona que lo quiere y que tenga el deseo de dejar de beber encontrando la respuesta a su problema ya que muchos no tienen la información correcta.
“AA no está en contra de quien produce, vende o consume el alcohol, lo que buscamos sólo es ayudar a quienes tienen problemas por su manera de beber”, refirió.
En Oaxaca, el único estudio previo en población escolar es la Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media y Media Superior que se realizó en 1999, resultados de la medición indicaron que el 7.2 por ciento del total de la muestra había consumido al menos una droga en su vida, sin incluir al tabaco o al alcohol.
En lo que respecta al consumo de alcohol arrojó que el 43.4 por ciento del total de la población estudiantil había consumido alcohol, siendo prácticamente imilar entre hombres y mujeres.