
Juchitán de Zaragoza, Oax.- Integrantes de la Secretaría General de Gobierno (Segego) de la región del Istmo, el consejero jurídico del Gobierno de Oaxaca y trabajadores de la delegación Oaxaca de la Semarnat y Profepa anunciaron una visita a la zona de San Antonio, Chimalapa, para atender el problema de los retenidos y también de la afectación a la reserva ecológica El Quebrachal.
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Concentrados en Juchitán, anunciaron que como acuerdo con los comuneros zoques es que envíen el helicóptero que tienen retenido desde el pasado sábado 1 de octubre en la comunidad, para que les lleve de regreso y puedan dialogar sobre el presunto talamonte retenido el pasado 29 de septiembre e inspeccionar la zona afectada.
Además del helicóptero, también se encuentran retenidos dos pilotos aviadores, el comandante de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), Esaú Trujillo Gómez; el presidente del Comisariado de Bienes Comunales, José Medel Sánchez Cruz, el presidente del Consejo de Vigilancia, Rosalino Sánchez Martínez; como condición de libertad, los comuneros exigen una mesa de diálogo con Roberto Campa Ciprián, subdirector de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.
Rodrigo Velásquez García, subsecretario de operación regional de la Segego y Víctor Alejo Torres, consejero Jurídico del Gobierno de Oaxaca informaron que el objetivo de la visita es ver y cuantificar el daño que se ha hecho a la reserva natural, asimismo, dar a conocer que Oaxaca a través de la Semarnat en ningún momento ha expedido permiso de explotación forestal.
“Nuestra máxima intención es dialogar con los comuneros, escucharlos, sabemos que están muy molestos y lo entendemos, es una lucha de muchos años, sin embargo, también queremos que nos entreguen al presunto talamonte de nombre Abel López Sánchez y quién dice ser Comisariado de Bienes Ejidales de Rudolfo Figueroa, una comunidad que se fundó en territorio zoque por el gobierno de Chiapas, él tendrá que pagar si es culpable, ante la Fiscalía General de Oaxaca”, explicó Velásquez García.
Resaltaron que el gobierno de Oaxaca está comprometido con la lucha de la comunidad zoque y que está a la espera de la resolución que pueda emitir la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
“Sabemos que el gobierno de Chiapas ha desatendido la resolución presidencial del año 1994 en la que le fueron devueltas a Chimalapas 44 mil 900 hectáreas, de las cuales, se creó el pueblo de Rudolfo Figueroa hace apenas unos años, el conflicto sigue fuerte, sigue vivo, nosotros entendemos la molestia de los comuneros, quienes han visto cómo su terruño está acabándose por supuestos talamontes, no sólo de Chiapas, sino de Veracruz, Michoacán y otros estados de la República Mexicana”, dijo.
Por su parte el consejero jurídico, Víctor Alejo Torres, señaló que cuando se enteraron que se estaba talando la zona de San Antonio, de inmediato solicitaron a la Fiscalía General de Oaxaca su intervención.
Por último explicó que la defensa del territorio Chimalapa se ha dado totalmente exitosa y han privilegiado el diálogo, “están atendidos en el tema, les hemos dado el acompañamiento y el gobierno ha dado claridad a la defensa de forma exitosa”.
**Comuneros de Santa María Chimalapa y ONG´s respaldan la lucha de San Miguel **
Por su parte comuneros de San Francisco la Paz, que pertenece a Santa María Chimalapa y también organizaciones sociales como: Maderas del Pueblo, Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapa y el Centro de Derechos Humanos Tepeyac, que dirige el obispo emérito Arturo Lona Reyes, dieron a conocer una misiva respaldando y solidarizándose con el pueblo zoque de San Miguel Chimalapa.
Señalaron que en Asamblea Comunal determinaron exigir al gobierno federal intervenir en esta situación de defensa de la tierra y el territorio que han emprendido los comuneros de San Antonio y Benito Juárez, quienes han vivido un abuso considerable de parte de chiapanecos.
“Pedimos urgentemente la intervención de autoridades a nivel federal, que atiendan esta problemática y pongan un alto a las invasiones, no podemos seguir, existe pasividad de nuestras autoridades, exigimos atención inmediata sin violencia y siempre privilegiando el diálogo”, recalcaron.
Zoques anhelan Paz
El jueves 29 de septiembre nuevamente el coraje y el engaño resurgió en los corazones de los comuneros de San Antonio y Benito Juárez Chimalapa, en El Cordón-Retén, ubicado en el Quebrachal.
Mientras realizaban un recorrido encontraron a un presunto talamonte de origen chiapaneco, quién ha cumplido ya una semana retenido. Los comuneros aseguran que su único anhelo es la paz.
Conrado Solano es comunero, recuerda que muy corta edad vio cómo su padre tomaba palos y escopeta para defender las tierras de sus abuelos y antepasados, de él heredó la defensa de la tierra, ahora él lo hace, no tiene otra opción, nació del cobijo que le dieron los pinos y árboles frondosos de la selva de los Chimalapas, no quiere violencia, sino paz.
El presunto talamonte, Ángel López Sánchez es de origen chiapaneco y asegura que es Comisariado de Bienes Ejidales de Rudolfo Figueroa, una comunidad que obtuvo su validez por el Congreso de Chiapas en el 2012 a pesar de que existe una orden jurisdiccional otorgada el 20 de diciembre de 2012 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la controversia Constitucional número 121/2012 en la que ni Oaxaca y Chiapas- hiciera algún tipo de asentamiento hasta que se resuelva el caso del conflicto de límites de tierras.
Los seis retenidos gozan de alimentos y bebidas, inclusive disfrutan de un juego de naipes, mientras el tiempo pasa y los comuneros realizan sus asambleas, las cuales no han concluido desde el pasado sábado.
Las voces de las mujeres y hombres surgen en la asamblea: “hay que quemar el helicóptero” otros “no, mejor esperamos la mesa de diálogo” y otros “queremos paz”.
La comuna está consciente que lo que menos quiere son problemas, aseguran que se han vuelto “hasta familia” con los invasores, están conscientes que no tienen culpa, más bien el gobierno de Chiapas, el actual y sus antecesores quienes por su ambición los envían a despojarles su territorio.
“Somos campesinos igual que ellos, dicen, y para el campesino su vida es la tierra que trabaja, sabemos que fueron engañados por su gobierno y por eso no pedimos que se vayan, pedimos que se respete el bosque, que trabajemos en mutuo acuerdo, que del bosque y la selva que nos ha dado todo, la vida que tanto anhelamos”, expresaron.
En uno de sus recesos, los comuneros hicieron un recorrido por la zona de conserva natural El Cordón-Retén en la cual se observó la tala inmoderada que han sufrido como árboles caídos y troncos secos.
“Lo ven, por eso estamos peleando porque nuestra casa, la selva y la montaña no se la acaben los ambiciosos, los talamontes, no son más que trabajadores de los ricos, de aquellos que trafican ilegalmente nuestra madera”, expresaron.