
Oaxaca, Oax.- Desde hace poco más de una semana, cerca de 40 empleados de un restaurante del zócalo de la capital no tienen trabajo. La empresa cerró temporalmente debido al plantón, y la desesperación por encontrar ingresos se apodera de decenas de jefes de familia.
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“Muchos defienden los derechos de los maestros pero, ¿quién ve por los míos?”, dice, con la mirada inundada de lágrimas, doña Dolores Martínez Hernández, empleada del Asador Vasco desde hace 38 años y afectada ante la situación laboral que padece.
La mujer detalla que luego de dos semanas de plantón, que también invade la Alameda de León y calles del Centro Histórico, la empresa abría únicamente los fines de semana, después los empleados descansaban dos veces por semanas y aún así se pagaba un sueldo justo, hasta que desde el pasado 20 de junio bajaron las cortinas hasta que haya condiciones para reiniciar actividades.
“No fuimos despedidos, pero ahora no tenemos un salario seguro y yo temo que mi jubilación se vea afectada”, dice la madre de familia, quien lamenta la situación en Oaxaca.
Impotencia
Del otro lado del zócalo, don Sergio Hernández también hierve en impotencia y coraje al no tener ingresos para su familia.
Han pasado cinco horas de trabajo bajo los laureles de la Plaza de la Constitución, y en la bolsa de sus pantalón sólo cuenta con 20 pesos. “¿En dónde está ese despunte económico que dice el gobierno que hay en Oaxaca?, yo no lo veo”, dice el bolero con enojo.
De asear entre 8 y 10 pares al día, hoy en día con pocos los clientes que se sientan en su silla, rodeada de casas de campañas, hules y rompa tendida en plena plaza pública.
“¿Qué hago con 20 pesos? A veces lo único que llevo a casa es un kilo de tortilla”, relata el padre de familia de 51 años, y de quien dependen tres personas para vivir.
El mismo drama lo experimentan más de 30 boleros que trabajan en la zona, y que en ocasiones prefieren no asistir a su lugar de trabajo por buscar otras fuentes que les pueden generar al día más ingreso.