Por FRUMENCIO VERDUZCO
Oaxaca.- Jesús Romero López, quien fuera el brazo derecho del ex candidato a la gubernatura de Oaxaca por el Partido del Trabajo (PT), Benjamín Robles Montoya, tomó distancia del Senador de la República, luego de la falta de inclusión de éste en los espacios políticos.
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Es decir, no hubo reparto del pastel de lo poco que queda del PT, aunque a Jesús Romero le ha tocado una diputación plurinominal, pero no por respaldo del Senador, sino por un compromiso directo con el Partido del Trabajo en México.
Pero no solo Chucho Romero pintó su raya, también lo hizo el dirigente de CEUCO, Julio César Audelo, quien decidiera quedarse en el Partido de la Revolución Democrática, luego de que Robles Montoya se portara de forma egoísta y excluyente.
En el caso de la diputada federal, Karina Barón Ortiz también determinó quedarse en las filas del PRD, por así convenir a su proyecto político rumbo a la candidatura al Senado de la República.
Lo mismo que Pavel Renato López, quien seguirá en las filas del “Sol Azteca”.
Tanto Karina Barón como Julio César Audelo estarían en la posibilidad de llegar a acuerdos con quien sea el nuevo dirigente del Partido de la Revolución Democrática, que me dicen, podría ser el diputado federal Sergio López Sánchez, aunque tendría que pedir licencia a la diputación federal, salvo que le cambien de figura jurídica al nombramiento y sea como una especie de delegado estatal.
Parece que por ahí va el asunto, y varias tribus consideran que López Sánchez sería el cabildero al interior del Sol Azteca, con ello, se terminaría el cacicazgo de la Unión Campesina Democrática (UCD), hoy tremendamente pulverizada con el pleito Amador Jara vs Rey Morales.

Morelos.- “La paz es tarea de todos”, tuiteó, el 4 de octubre, Cuauhtémoc Blanco, “jugador profesional de futbol” —como se describe en su Twitter— y alcalde de la convulsionada ciudad de Cuernavaca, aunque eso no lo ponga en su perfil.
Blanco tiene claras sus prioridades y no las esconde. Lo suyo, lo suyo, no es gobernar una de las ciudades más violentas del país. Tampoco desquitar el sueldo que recibe por el cargo público que ocupa. Vaya, ni siquiera estar en el territorio que está bajo su responsabilidad. Lo realmente importante para él es el futbol.
No importa si es de día y en horario laboral. Primero, lo primero. Cuauhtémoc fue a Roma a jugar el Partido por la Paz. Allá se reunió con otros futbolistas, desde el mexicano Carlos Hermosillo, hasta las estrellas internacionales Maradona, Ronaldihno, Cafú y varios más. Seguro fue feliz. El problema es que lo hizo mientras la ciudad que gobierna —es un decir— se descompone. En el marco de la espiral de violencia, acusaciones por fraude y corrupción en torno a colaboradores suyos, y hasta una investigación por presuntamente haber recibido 7 millones de pesos para ser candidato por el PSD en el pasado proceso electoral, decidió ir a jugar futbol.
Y como está ocupado jugando futbol, y para que no se diga que no tiene interés en su administración, tomó la decisión de convertir en “vicealcalde” a su representante deportivo, José Manuel Sanz. A finales de febrero creó la Secretaría Técnica del gobierno de Cuernavaca, una Súper Secretaría que toma decisiones administrativas y de seguridad, y que designa contratos y acuerdos con proveedores del ayuntamiento sin la necesidad de consultar al edil.
Blanco, que antes de tomar posesión se fue de viaje un mes y desapareció durante los trabajos de transición, que recién entrando a la alcaldía se enfrentó con el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, por el tema del Mando Único, parece haber dejado de lado el estrés que implica gobernar la caótica Cuernavaca, y decidirse a disfrutar de la vida. Tendrá tiempo para sus prioridades. Total, que el ayuntamiento de la ciudad pague su ocio, que el erario público patrocine sus hobbies.
Mientras, que José Manuel Sanz se encargue de gobernar; Cuauhtémoc estará ocupado divirtiéndose. ¿Para eso quería ser presidente municipal de Cuernavaca? La hubiera pasado mejor dedicando su tiempo a su verdadero interés: ser “jugador profesional de futbol”. Y, sobra decirlo, habría salido más barato.
Por eso les digo … Y Nos leemos Hasta la Próxima edición …