
Puebla, Pue.- Israel Hernández García, Edmundo Balderas Castro y Aranza Meza Dorantes tienen 18 y 17 años de edad, respectivamente. Cursan el último semestre en la Preparatoria Santiago de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y han creado, a base de cáscara de plátano, un bioplástico capaz de degradarse en solo un mes si está bajo tierra.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR
En entrevista con Poblanerías en línea, los jóvenes poblanos platican que este proyecto nació de una invitación hecha por Armando García Lucero -quien había sido su profesor de Química- para participar en la Expociencias de Puebla, que se llevó a cabo en el municipio de Zacatlán en 2015.
En entrevista con Poblanerías en línea, los jóvenes poblanos platican que este proyecto nació de una invitación hecha por Armando García Lucero -quien había sido su profesor de Química- para participar en la Expociencias de Puebla, que se llevó a cabo en el municipio de Zacatlán en 2015.
Los estudiantes encontraron la inspiración en un trabajo de investigación realizado Elif Bilgin, una joven de 16 años originaria de Turquía, que había trabajado con las cáscaras de plátano para elaborar tetrapacks.
Usando ese método, los alumnos de UPAEP agregaron y combinaron más sustancias para perfeccionar su producto, además de asegurarse que este sedegradaría en solo un mes, reduciendo así el daño ambiental que ocasiona un plástico hecho con petróleo.
Tras su participación en Zacatlán, los estudiantes consiguieron un lugar para mostrar su proyecto en la Expociencias Nacional en Tampico, donde posicionaron su trabajo entre los más sobresalientes y así, obtuvieron su certificación para asistir como expositores al London International Youth Science Forum.
Por ahora, los jóvenes científicos utilizan glicerina, fécula de maíz, vinagre y cáscaras de plátano para crear la base del plástico.
Los estudiantes han utilizado en su experimento las cáscaras de varios tipos de plátano como macho, rojo, verde y tabasco, sin importar el grado de descomposición, pues todas contienen los mismos componentes químicos.
Hasta ahora han desarrollado bolsas resellabes (tipo ziploc) y forros para libretas o tapas para los engargolados.
Los alumnos esperan perfeccionar su producto para posteriormentepatentarlo e industrializarlo, a un bajo costo de producción.
Los jóvenes seguirán en el camino de la ciencia y esperan hacer con ella su proyecto de vida. Israel Henández comentó que estudiará Bioquímica en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) donde ha ganado una beca; Edmundo Balderas estudiará Medicina en UPAEP, mientras queAranza cursará la Ingenería en Biotecnologías en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).
Con esta esta sinergia, los estudiantes esperan hacer que su proyecto sea multidisciplinario, para que cada quien desde su área, aporte a la ciencia.