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ARGENTINA VUELVE COMO OPCIÓN DE INVERSIÓN


Redactado por: adriana bravo
abril 26, 2016 , a las 1:02 am

Buenos Aires, Argentina.- Preparándose y analizando opciones para un eventual cruce cordillerano. Así se encuentran hoy los inversionistas chilenos, que tras años de “mirar para otro lado”, ahora consideran la economía argentina desde una nueva óptica.La atracción hacia el país transandino está plenamente justificada, explican los expertos, por dos elementos fundamentales: la alta demanda que generó la colocación de cuatro bonos internacionales por US$ 16.500 millones y la repercusión que tendrá en el mercado y la economía de ese país.

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Participar desde Chile

Los operadores locales todavía no quieren mostrar sus cartas, pues aún prima la incertidumbre. Eso sí, indican que resulta difícil obviar la emisión de los bonos, pues su rendimiento los convirtieron en una alternativa interesante. Por su clasificación (la agencia S&P los catalogó con B-, y Fitch con B), los especialistas indican que ingresaría en la categoría de high yield.

La forma más directa de participar de esta emisión desde Chile es a través de fondos. Según los registros de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), están vigentes cinco fondos de inversión y nueve fondos mutuos que por su perfil podrían estar interesados en ser parte de estos bonos basura. Los administradores de estos instrumentos advierten, eso sí, que son de alto riesgo y que, preferentemente, deberían ser para inversiones de largo plazo.

Uno de estos vehículos de inversión es el Fondo Mutuo EuroAmerica High Yield Latam. Tiene un valor cuota serie A de US$ 892 y tuvo un retorno de 4,8% en marzo. Diego Granados, portfolio manager de este fondo, señala que el bono se asoma como “una opción interesante, porque en Argentina prometieron cambios y los han hecho bien”.

De una opinión similar es Juan Salerno, country CIO Argentina de Compass Group, entidad que tiene el fondo de inversión Compass Latam High Yield. “La alta oferta por estos bonos tiene que ver, en parte, con el interés que hay en Argentina, primero de la normalización de las tasas de interés con que está cotizando su deuda”, indica.

Alto rendimiento

De los cuatro bonos emitidos por el gobierno argentino, la primera de estas deudas tiene un vencimiento de tres años, se colocó al 100% y se compró a 6,25%. El segundo de estos títulos tiene una caducación a cinco años, también se colocó al 100% y fue adquirido al 6,87%.

Para los bonos con un vencimiento de 10 años, la colocación llegó al 100%, con un rendimiento del 7,5%. En tanto, papeles que lleguen hasta los 30 años se colocaron al 95,75%, con un rendimiento del 7,625%.

Este viernes se concretó la liquidez de estos papeles. Ahora, que los operadores tienen los bonos bajo su custodia, podrán venderlos y, así, se iniciará la transacción del mercado secundario.

Salerno señala que las ofertas por estos títulos llegaron hasta los US$ 68.600 millones y que “hubo un 65% de propuestas que vinieron de EE.UU., un 15% del Reino Unido y el resto fue de Asia y otros países europeos”.

Como referencia, el bono chileno que registra una mayor actividad          -según Bloomberg- es el que se emitió en julio de 2010 por US$ 658 millones, a 10 años. Actualmente, registra un rendimiento de 4,1% y tiene una clasificación de AA-.

Datos a considerar: los pros y los contras

En el mundo de los administradores de inversionistas de alto patrimonio, prima la cautela. Claudio Díaz, socio director del multifamily office IGM, afirma que estos bonos “son para un perfil más bien institucional, aún no para la banca privada, por los plazos, entre otros motivos”. Añade que esta deuda también genera un grado de incertidumbre, porque “los gobiernos en Argentina duran muy poco y después no se sabrá cómo serán las eventuales renegociaciones”.

Matthew Poe, porfolio manager del administrador de fondos de inversión CHG Capital, considera que “la deuda de Argentina es atractiva. El país tiene bajos niveles de endeudamiento, debido a que no ha sido posible colocar deuda en los últimos 15 años post default con las políticas populistas de los Kirchner Fernández. Luego de liberalizar el tipo de cambio y los precios de los bienes básicos, las compañías serán capaces de tener mejores márgenes de rentabilidad”. Desde el punto de vista estratégico, señala que “el futuro de Argentina es alentador. Dentro de nuestro fondo CHG Renta Global, estamos saliendo de Brasil, cuyos problemas son graves, y aumentando presencia en Argentina”.

Uno de los factores que finalmente podrían terminar por concretar o desechar las inversiones  será el análisis del impacto que las reformas del Presidente Mauricio Macri tendrá en la sociedad y las empresas. Para esto, dicen, será clave que se aumenten los incentivos y la protección hacia los inversionistas.

Factor dólar

Los inversionistas que se embarquen en este bono deberán considerar otro elemento: el tipo de cambio. Esto, porque la deuda argentina fue emitida en dólares y la volatilidad que ha tenido la divisa durante este año puede impactar al inversionista que quiera vender su participación y convertir a pesos los retornos de esta colocación.

Durante comienzos de 2016, el dólar llegó a un techo de $ 730 y es te viernes la divisa cerró en $ 668,8. “Hay que tener cuidado. Si se entra en una inversión como esta y se espera un retorno en pesos, mejor buscar otra opción. Porque se tendrá que estar atento a los tipos de cambio, además de los movimientos que tendrá el bono en sí”, indica un actor del mercado, quien agrega que “si se es un inversionista en dólares, es una buena opción a considerar”.

Mercado argentino

Los fondos que tienen posiciones en activos argentinos han seguido con interés los movimientos gatillados a raíz de la colocación del bono. Un ejemplo del impacto de esta deuda, indican, se vio en el bono de YPF. El lunes, antes de la colocación, se estaba transando a US$ 102, con un rendimiento del 8%. Este viernes, la misma deuda estaba en US$ 103,5, con un rendimiento del 7,62%.

Hoy, Argentina es catalogado como un mercado de frontera, es decir, que se encuentra por debajo de los mercados emergentes.