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¿ENTIENDE PANAMÁ LA AMPLIACIÓN DEL CANAL?


Redactado por: adriana bravo
junio 25, 2016 , a las 1:06 am

Panamá, Panamá.- A escasos días de la apertura del Canal, los panameños hacemos lo que sabemos hacer bien: preparar la tele, sacar la radio, invitar amigos y llenar el ‘cooler ‘ en antelación al magno evento que representa el ver el primer tránsito por el Canal ampliado. Pero esta tradicional fiesta para celebrar un hito significativo en la historia nacional, marca también la falta de visión y entendimiento acerca de las implicaciones que representa el proyecto de ampliación para el futuro del país.

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El mundo de hoy está más conectado que nunca: Internet, telecomunicaciones, carreteras y buques están conectando las regiones más remotas a las cadenas de abastecimiento. Además, las mejoras en la logística de carga y los incentivos a la exportación están estableciendo nuevas rutas de comercio y la geopolítica global se está moviendo hacia el comercio internacional a través de tratados de comercio entre los países, regiones y bloques comerciales. En este entorno, la conectividad, la competitividad y el manejo estratégico de relaciones internacionales son más importantes que tener la mayor fuerza militar a nivel global.

El desligue entre la importancia de la ampliación y el evento es evidente. Desde que comenzamos el proyecto de ampliación, el país se enfocó en maximizar oportunidades que otras personas identificaban: turismo (el arribo de extranjeros para la ampliación, ventas enfocadas para esos extranjeros, etc.) e inversión extranjera en bienes raíces que incluyen terrenos en playas y campos, la cual ha promovido el crecimiento apalancándose en esos visitantes temporales producto de los trabajos de ampliación. Nuestra corta visión e interés personal nos impulsó a enfocamos en lo transitorio en lugar de lo permanente, aquello que tiene impacto a largo plazo.

Es cierto que el crecimiento económico ha sido fuerte en los últimos años y que, posiblemente, se mantendrá relativamente alto en los próximos años, pero también es evidente que nos hemos quedado cortos esperando la fiesta sin entender el entorno. Mientras que Panamá celebra el glorioso evento de la inauguración, otros países que apoyan la fiesta, están pagando las bebidas, pero también están construyendo puertos, mejorando leyes y elaborando zonas económicas especiales para sacarle provecho a la ampliación del Canal panameño. Bien lo dijo el Dr. Yossi Sheffi, experto en conglomerados logísticos cuando vino a Panamá: ‘Los países vecinos les van a mandar una carta de agradecimiento por no haber hecho nada más aparte de la ampliación: se van a beneficiar de Panamá sin haber invertido en la ampliación ‘.

La ampliación del Canal no es solo un atajo para buques más grandes. Cual tienda principal de un centro comercial nacional, el Canal provee un tránsito de carga a la cual se le puede sacar provecho agregándole valor. Los granos que pasan por aquí, se pueden transformar en biocombustible; los autos semiterminados, se pueden alistar para la venta antes de llegar a su destino final, y el gas natural licuado, el combustible del futuro, podría ser distribuido regionalmente desde aquí. Todo esto significaría el desarrollo de nuevas industrias, mejoras en el capital humano y un crecimiento orgánico e inclusivo para Panamá.

Sin embargo, como niños de 10 años, los panameños no nos hemos podido poner de acuerdo sobre el futuro del país. Peleamos sobre cómo sacarle más aportes al Canal, sobre la estrategia marítima y, más ahora, sobre la estrategia logística. Peleamos sobre el Consejo Empresarial Logístico y hasta sobre los avances que ha realizado la Secretaría Logística. Si algo resulta evidente, es que sabemos pelear y festejar, pero no analizar ni ver que existe un bien común por el que se tiene que luchar y el cual es superior al interés particular. No somos capaces de ver el futuro: los trabajos de la ampliación se acaban y con ello, los mangos bajitos que recogimos durante la ampliación. Todavía no somos capaces de ver que el comercio marítimo y la estrategia logística son la única vía de mantenernos competitivos y producir el crecimiento necesario para sacar al país del subdesarrollo.

El Canal se mantendrá como el pilar económico del país. Lo mismo que el aeropuerto y el sistema portuario; sin embargo, todo esto estará creciendo a una tasa menor que la de su potencial, si no le sacamos provecho a la ampliación. Mientras sigamos peleando y no nos pongamos de acuerdo, la ampliación del Canal solo servirá para pasar buques, ayudando a todos, menos a Panamá y los panameños.