
Tuxtla Gutiérrez, Chis.- Se estima que cinco de cada 10 niños y seis de cada 10 niñas en el país han sufrido abuso sexual, aunque en el caso particular de Chiapas son más abusados los niños que las niñas, señaló la Fundación Internacional Granito de Arena.
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Su presidenta, Elena Torres Villanueva, señaló que en la mayoría de los casos, el abusador es un familiar, amigo o uno de los propios padres, sin embargo, muchas víctimas no denuncian porque todavía persiste el tabú de señalar a la víctima y proteger al agresor.
Del total de la población, sie7e de cada 10 personas han sufrido algún tipo de abuso sexual en su vida, de diversos tipos: exhibición en forma de pornografía, conversaciones sugestivas, tocamientos, o presión para tener sexo incluso en el noviazgo.
“No hay cifras oficiales de abuso sexual infantil en el estado, y aunque la cultura de la denuncia se ha fortalecido, aún no es suficiente, ya que muchos no rompen el silencio porque saben que es un proceso largo y cansado, presentando desinterés”, señaló.
¿Cómo identificar a una víctima?
Por su parte, la psicoterapeuta Mónica Argüello señala que existen pruebas proyectivas y psicométricas que en conjunto arrojan un mejor diagnóstico en pacientes que han sido abusados antes de los 15 años, para tener una buena intervención y manejar adecuadamente la situación.
Pero no se necesita ser especialista para detectar estos casos, en el mismo hogar o con conocidos, hay conductas que la víctima presenta no acordes a su edad, o empezar a manifestar miedos repentinos que antes no tenían.
“Siendo niños normales y de pronto presentarse como niños muy introvertidos, con dificultad para relacionarse con algunas personas, o también hay momentos en los que el niño te dice: ‘ya no quiero ir con esta persona’, entonces tomar en cuenta sus comentarios, sus observaciones para poder ver qué está pasando”, recomienda.
Discapacitados vulnerables
Esta fundación recibe unos 25 casos nuevos al mes, y ha salido a la luz que el problema es más frecuente entre personas con discapacidad: ellas son cuatro veces más vulnerables a ser víctimas de abuso, sobre todo quienes presentan discapacidad intelectual.
“Por eso es importante brindar psicoterapia a niños con discapacidad que son abusados sexualmente, por ejemplo las personas sordas no tienen un intérprete o sistema de inclusión, pues es una de las más comunes, pero es la que menos se nota”, dijo.
Incluso, en todo el continente, este sector es el que presentan los índices más altos de VIH, al no ser incluidos en las políticas de atención a víctimas ni lo que dicta la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, por lo que Granito de Arena busca que no hayan “más gritos sin voz”.
La terapia es un bastón
Y es que no solo ellos deben recibir terapia psicológica tras sufrir uno de estos casos, sino todas las víctimas, pues sufren un trauma grave y deben ser atendidos para no tener consecuencias o secuelas a largo plazo.
“La psicoterapia es como un bastón que va a tener la persona mientras su pierna sana, en este caso son las emociones y no es el cuerpo físico el que está dañado, aunque a veces sí; también requiere el acompañamiento de un profesional que lleve de la mano a este niño o niña y a su familia a superar esta situación tan terrible”.
De no hacerlo, tanto víctima como agresor pueden reflejar secuelas, como depresión, intentos de suicidio, conductas sexuales compulsivas, ansiedad, estrés crónico, no tener control de esfínteres, problemas alimenticios -no comer o comer demasiado-, bañarse con ropa, entre otros.
“Un niño abusado desafortunadamente ya tiene un conocimiento sexual que no debería, y este comportamiento precoz se manifiesta en ciertas formas. Estamos viviendo una sociedad enferma, una sociedad hipersexualizada donde el abuso de sustancias, la sexualidad sin frenos están a la orden del día”.
Asesoría legal, es fundamental
Ninguna víctima puede lidiar sola con todo esto, y hay veces que el apoyo emocional no es suficiente: resulta necesario asesorarse legalmente, señala Pedro Gutiérrez Sánchez, del área jurídica de la fundación.
“Uno de los riesgos de no contar con un asesor legal, es que al integrar la carpeta de investigación haya libertad de detenidos, o que esté detenido pero en su momento salga en libertad, pues las declaraciones se vuelven inválidas, dejan de tener valor probatorio”, mencionó.
Según el Código Nacional de Procedimientos Penales y la Constitución Política, sólo cinco delitos se establecen como graves, por lo que hay que garantizar los derechos de las víctimas del delito, mismo que se amplió con la reforma de 2008, dándole mayor participación a la víctima.
Entre esos delitos graves, se encuentra tipificada la violación, aún hay una iniciativa en discusión para tipificar la pederastia, algo que resulta necesario debido a la gravedad de este delito.
Finalmente, el abogado señaló que en todo proceso puede haber un acompañamiento del Ministerio Público, pero aparte pueden contar con un asesor legal, que debe ser ético y estar capacitado en la materia.
“Existe una deficiencia en cuanto a los delitos sexuales, porque no es fácil entender el comportamiento de un menor abusado sexualmente; algunos evaden las preguntas, otros se callan por completo, y aunque son los peritos psicólogos quienes determinan esa cuestión, nosotros como abogados debemos identificar estos casos”, puntualizó.