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TRABAJO INFANTIL Y CONDICIÓN DE CALLE; UNA AGENDA PENDIENTE


Redactado por: adriana bravo
junio 22, 2016 , a las 1:30 am

Puebla, Pue.- La niñez no es sinónimo de inocencia. Los niños que trabajan en las calles lo saben. El gobierno mexicano lo sabe, pero el problema es tan extenso que las autoridades no lo afrentan. Eso sí, hay leyes y tratados al respecto; letras impresas que no se reflejan en la realidad. ¿Edad mínima para trabajar? Legalmente, 15 años. En la práctica, de dulce, de mole y de manteca.

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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que en el mundo hay 215 millones de niños trabajando; esto es, el 3% de la población mundial. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) calcula la cifra para México. En el país, más de 2 millones y medio de niños trabajan y el 36% de estos niños no asisten a la escuela.

La situación en Puebla no es más esperanzadora. 218 mil niños en el estado se desempeñan en algún trabajo y el 78.8% de ellos no son remunerados o apenas reciben un salario mínimo de 73 pesos diarios.

En las calles de Puebla

Luis y José Luis son dos de los 218 mil niños. Se paran en la esquina del Fraccionamiento Camino Real y Avenida Río Papagayo (24 Sur), en la ciudad de Puebla, y se dedican a limpiar espejos y parabrisas de los automóviles que se detienen en el cruce.

José Luis apenas y alcanza los espejos; él dice que tiene 11 años aunque su mirada y estaturarevelen otra cosa. Cuando se les pregunta si van a la escuela, ellos responden que salieron de vacaciones hace dos semanas. La fecha establecida en el calendario de la SEP es hasta el 15 de julio.

Los niños intercambian miradas cómplices. Hablan una lengua indígena. Tienen un teléfono celular. ¿Con quién se comunican? Su madre no está con ellos y, según dicen, su papá está en San Cristóbal —no queda claro si en San Cristóbal de las Casas—. Como sea, un adulto se comunica con ellos por el teléfono; un adulto sabe que están trabajando en la calle. Luis y José Luis podrían estar en un salón de clases.

Ya el gobierno federal promulgó una ley en el 2014 para regresar a los niños de las calles a las escuelas. En el capítulo octavo de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, el artículo 47 señala lo siguiente:

Las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, […] están obligadas a tomar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños o adolescentes se vean afectados por: […] (V) El trabajo antes de la edad mínima de quince años”.

El problema es que los niños siguen trabajando y siguen en la calle. México adoptó en septiembre de 1990 la Convención Sobre los Derechos del Niño. En el artículo 32 de esta convención, se señala la prohibición de explotar económicamente a los infantes. Reglas nacionales e internacionales que no se aplican.

Los programas de atención

Mercedes Bulás Montoro, directora de asistencia y rehabilitación en el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Puebla, sostiene que hay programas especiales para los niños en situación de calle. El DIF financia proyectos de asociaciones civiles para ayudar a los niños.

Los resultados de estos proyectos, que debieran ser publicados, no se conocen con precisión. En la página web del DIF Puebla, hay un apartado para conocer la convocatoria al Programa para la Prevención y Atención a Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Calle. No hay un apartado para consultar los resultados obtenidos con tal programa.

El presupuesto del DIF estatal, además de las asociaciones, también toca a los sistemas municipales. A Puebla capital, Cuetzálan y Tehuacán —los más afectados— se les ha entregado en un periodo de 5 años, la cantidad de 3 millones y medio de pesos para combatir la problemática. De acuerdo a las estadísticas citadas por Bulás Montoro, en el periodo 2011-2015, 4,023 niños fueron beneficiados.

Si un ciudadano ve a un niño en la calle, Bulás Montoro le invita a que se ponga en contacto con el DIF para que se pueda hacer un seguimiento. Al final, como lo afirma la funcionaria, se están mermando los derechos de todos esos niños.

Respecto a las causas que llevan a un niño a la calle, la primordial es la pobreza. De ésta se desprenden otras. Jenny Hidalgo González, presidenta de la Red por la Infancia y Adolescencia de Puebla (RIA), hace una diferencia entre los niños que deciden trabajar para contribuir económicamente a su hogar y aquellos que son obligados a permanecer en las calles.

Hidalgo afirma:

Tenemos causas no agradables […] Quienes tienen la tutela de los menores los obligan a realizar trabajos sin recibir remuneración alguna y la mayoría de estos niños viven en condiciones precarias de violencia, de desnutrición, no tienen acceso a la educación o salud, etcétera”.

Así, la pobreza trae consecuencia tras consecuencia. La calle no es solamente una condición de ilegalidad; es una condición de peligro para los más indefensos de la sociedad.