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Las etapas por las que atraviesa una pareja antes de separarse son distintas en cada relación. Sin embargo, todas tienen algo en común: son el inicio de un final inevitable. Y como todo lo que es nuevo, cuesta acostumbrarse a él. Al principio incomoda, irrita y lastima, después llega una especie de resignación que frustra y finalmente empiezas a apreciar esa oportunidad.
1.-Estancamiento

Todo parece gris, lo que antes les hacía sonreír ahora es una simple costumbre. Encontrar una razón para demostrarse afecto es difícil y evitar pelear es prácticamente imposible. Ambos se encuentran con las manos en el mismo timón, pero ninguno tira hacia la misma dirección. Más que tristeza sienten decepción y el aburrimiento abotaga sus días. Dormir es mejor que un fin de semana juntos y por primera vez se preguntan ¿qué sería de sus vidas si no se hubieran conocido?
2.-Ficción

Ambos lo intentan, pero a pesar de los esfuerzos ninguno resulta un buen actor. Simulan una conexión que ya no existe, se mienten para no herirse más y esperan que la farsa le gane a la realidad. Pueden pasar horas de lado del otro sin sentirse acompañados, anhelan la emoción que alguna vez nació de su relación y extrañan lo que eran antes de convertirse en una pareja de desconocidos. Simplemente se encargan de aplazar el final.
3.- Guerra

Los dos aceptan que ahora sólo se trata de una lucha de poderes, aunque no saben si el ganador es el que sufre menos o el que hace más daño, ambos compiten. La paz se vuelve una fantasía en su relación y hasta en el silencio se escuchan sus quejas y reclamos. La decepción de los lazos rotos empieza a tener rostro y nombre, pero ninguno admitirá que el problema es cuestión de dos. El respeto pasa a último plano y de amor ni siquiera se habla; aunque ninguno cede, tampoco se atreven a dejarse ir.
4.-Derrota

Entre batallas perdidas y ganadas llega la derrota de su relación, más lastimados que nunca deciden atarse a la tristeza para sufrir juntos. El único consuelo lo encuentran cuando no están cerca y aunque tengan la esperanza de que el tiempo haga lo suyo, cada vez se alejan más de una solución. El amor es un recuerdo que levemente se desdibuja y justo hasta ese punto, alguno de los dos intenta buscar ayuda, aunque sea demasiado tarde.
5.- Aceptación

Mirar atrás ya no tiene caso, mucho menos dar media vuelta para regresar. Por fin descubren que a todo lo que se rompió hoy le faltan piezas, la depresión acapara sus días y la soledad los acompaña cuando intentan dormir. En el insomnio comienzan a recordar los días felices, pero también reviven las palabras y los actos que todavía les duelen. Darse su espacio es una obligación y un posible reencuentro se convierte en un sueño confuso al que ambos le temen.
6.- Separación

El día llega, después de tanto los dos están de acuerdo en algo. Separarse se vuelve la única forma de recuperarse a ustedes mismos y solamente estando lejos vuelven a encontrar un pedacito de paz. La culpa, el arrepentimiento y otros monstruos comienza a aparecer, pero el perdón también se asoma entre la enredadera de emociones con la que lidian todos los días. Pareciera que el final ha llegado, pero el compromiso que alguna vez los unió les ofrece una última esperanza. Después de todo, ambos reconocen que su relación podría merecerse una segunda oportunidad.
Descubrir que tu pareja y tú necesitan separarse es tan doloroso como aceptar que tu felicidad depende de ello. Los años que compartes con alguien se pintan como un tiempo perdido y todo lo que construyeron juntos se desmorona de golpe. Sin embargo, darte cuenta de que era la única forma de encontrar un nuevo comienzo sólo es posible cuando dejas que el destino te coloque donde debes estar y probablemente eso sea lejos de la persona que aún amas.

Las personas que se consideran maduras tratan de evitar cualquier pensamiento ilógico, y volver a los ex es uno de los más recurrentes. Pero más allá de eso existen razones por las cuales no lo harían.
1.-Saben cerrar ciclos

Se afirma que si no se cierra un ciclo, una persona puede vagar durante mucho tiempo pensando en la posibilidad de que quizás no todo ha terminado, especialmente cuando se mantiene a un ex como amigo. Siempre existirá ese pensamiento del “quizá”. Las personas maduras cierran el ciclo porque saben que ésa es la única forma en la que asegurarán que su vinculo caducó y que ya nada más puede cambiar ese hecho. Se liberan del pensamiento de duda y están listas para lo que continúe.

Como mencionaba el estudio de la Universidad de Oakland, las personas en promedio se mantienen cerca de sus ex por el sentimentalismo pues es una forma de mitigar el golpe. Aquellos que saben que deben sentir un impacto fuerte no tienen miedo de quedarse solos de un momento a otro. La madurez permite abrir los ojos a la realidad, lo que significa tener un momento de soledad después de una relación, ya que se necesita tiempo para pensar en lo sucedido y seguir adelante.

Aunque sepan que el dolor seguirá por momentos, saben que no es bueno mirar al pasado deseando que sea un presente aún. Es normal que la mente vuelva a los recuerdos, pero no debe apropiarse de nuestros deseos. Las personas maduras suelen tener en mente que lo que importa es el futuro. Si el pasado nos sigue atormentando, se hará más complejo avanzar con un objetivo claro.

Quizás es la razón principal. Saben que ya no aportará nada nuevo esa relación y lo único que hará será recordar aquello que alguna vez existió. Por lo general se espera un momento de calma después de toda la tormenta, y si aún se mira la lluvia, la tranquilidad podría ser menor. Aquellos que tengan el final claro, no pensarán ni un poco en mantener a esa persona en su vida, ya que saben que el tiempo juntos terminó.

Cuando una relación termina, también se rompen ciertas cosas dentro de la conexión personal. Aunque antes de la relación fueran amigos, ese vínculo se transformó para darle un lugar al amor, y finalmente se destruyó. Quienes mantienen esa idea saben que ya no tiene un propósito mantener a esa persona presente. Si el tiempo concluyó, no tendría sentido que se mantuviera como “amigo”, pues no existe ese lazo que los unió desde un inicio.

Las personas maduras saben que mantener a su ex en su vida puede causar distintos problemas, no sólo con potenciales parejas futuras, sino también en su misma conexión. Encontrarse y ver que cada quien tiene una nueva relación también puede resultar incómodo, además de que cualquier tipo de plática normal –si se llega a mencionar algún interés amoroso– no se sentirá natural.
Es difícil dejar ir a alguien con quien se compartió demasiado tiempo y momentos especiales. Cada quien tiene una forma diferente de lidiar con ello. Tener a un ex como amigo puede ser una decisión simple, sin complicaciones, pero también podría resultar desastroso hasta que llegue un segundo final que será mucho peor que el primero. De cualquier manera, nadie sabe con qué cosas se puede encontrar después.
Niños valientes, niñas perfectas…

Una educación que ha enseñado a los niños a ser valientes y asumir retos y a las niñas a ser perfectas y actuar con cautela. Es difícil, o más bien imposible, borrar siglos de tradición de un plumazo. Aunque hemos avanzado mucho en materia de igualdad de géneros, en el inconsciente colectivo y en lo más profundo de nuestras mentes aún anidan muchas ideas sexistas.
Por eso, los padres siguen educando a sus hijos para que no tengan miedo y no lloren mientras que a las niñas se les exige que no anden desaliñadas, que sean perfectas y se comporten con mesura.
Aún educamos a niños que, con buena suerte, se convertirán en los caballeros que salven a las damiselas en apuros. Y educamos a las niñas para que esperen ser rescatadas, porque su misión no es luchar, sino mantenerse perfectas a pesar de la tormenta.
A las niñas se les enseña a sonreír, se les exige que saquen buenas notas y se les prohíbe que lleguen a casa cubiertas de barro porque han estado jugando. Con los niños los padres suelen ser más permisivos, les permiten que jueguen al aire libre, que se ensucien y suban a los árboles. De hecho, muchos de esos comportamientos se premian ya que demuestran lo valientes que son. De esta forma se les anima a asumir riesgos.
Al contrario, a las niñas se les incita a mantenerse alejadas de los riesgos, se les pide que se mantengan en un discreto segundo plano, a salvo y dentro de su zona de confort. A menudo se les elogia por lo bien que se comportan, casi siempre por mantenerse calladas, y por su simpatía. De esta forma, sin darse cuenta, los padres limitan las potencialidades de las niñas, quienes muy pronto aprenden que de ellas no se espera lo mismo que de los varones.
Así, la mayoría de las niñas terminan convirtiéndose en mujeres que asumen solo los riesgos imprescindibles y que ante los problemas piensan que algo anda mal en ellas. Por eso, no es extraño que las mujeres sufran más depresión y ansiedad que los hombres.
Sin embargo, cuando enseñamos a las niñas a ser valientes y formamos a su alrededor una red de apoyo que las anime, van a hacer cosas increíbles porque tienen un enorme potencial.

“La cafeína no es una mala palabra”, remarcó, una y otra vez, la licenciada en nutrición Andrea Rochaix. “Es una sustancia natural, un pesticida que defiende a la planta de las bacterias. Se metaboliza casi completamente en el cuerpo y se elimina por la orina”, detalló. Aunque es el componente más importante, no es el único: el café tiene más de 1.000 sustancias, entre vitaminas, minerales y otras. “Hoy podemos afirmar que no tiene riesgos para la salud. Hay mucha investigación científica que dice lo contrario y que, además, asegura que aporta beneficios”, contó la nutricionista y se dedicó a explicar los más importantes:

1.- Ayuda a prevenir accidentes de tránsito
La somnolencia está detrás del 15 al 30% de los accidentes de tránsito y sus efectos son tan peligrosos como los del alcohol. Diversos estudios indican que el consumo de café en conductores reduce la sensación de cansancio y disminuye el tiempo de reacción. Además, mejora la atención visual, la concentración en la ruta y la capacidad de tomar decisiones.
2.- Combate la celulitis
Se está usando en cremas anticelulitis. La cafeína reactiva la circulación, ayuda a erradicar el líquido seroso que se instala en las cavidades y tejidos musculares e incrementa los niveles de moléculas que queman las grasas.
3.- Es protector
El café es considerado un alimento funcional por su efecto prebiótico. Esto significa que alimenta la flora bacteriana que nos protege de la aparición de enfermedades.

4.- ¡Te despierta!
El café por la mañana sirve para disminuir la somnolencia y aumentar la capacidad de alerta. El contenido natural de la cafeína, la cual es un estimulante del sistema nervioso central produce efectos beneficiosos sobre la capacidad de atención y la memoria.
5.- Es rico en antioxidantes
El café se encuentra en el 6° lugar entre los 50 alimentos y bebidas que son fuente de antioxidantes, pero ¿Qué son?, Son compuestos que protegen al organismo del daño oxidativo que causan las moléculas llamadas radicales libres, que producen la degeneración en las células. Esto es importante para evitar el desarrollo de enfermedades degenerativas.
6.- Es un exfoliante de la piel
Hay jabones a base de café. Su textura lo hace efectivo para suavizar las zonas ásperas de la piel y, por su poder desintoxicante, ayuda a tonificarla y darle más firmeza.

7.- Es digestivo
El café estimula la secreción gástrica, activa la producción de la bilis y la contracción de la vesícula biliar. Por lo tanto, tomado después de las comidas, facilita la digestión.
8.- Disimula las ojeras
El café es un componente de cremas para combatir las ojeras. La cafeína, como activador de la circulación sanguínea, descongestiona las zonas alrededor de los ojos hinchadas por la mala alimentación o el cansancio.
9.- Mantiene la función cognitiva en la tercera edad
Numerosas evidencias científicas demuestran que el deterioro cognitivo se reduce a la mitad en las personas que tenían la costumbre de tomar regularmente tres tazas de café al día.

10.- Mejora el rendimiento deportivo
Esta bebida aumenta la capacidad de desempeñar un trabajo muscular, especialmente para rendimientos de larga duración, y favorece una mayor contracción de los músculos esqueléticos. Además, eleva la predisposición o ganas a la hora de iniciar la actividad física.

Desde que se lesionó ante el Atlético de Madrid el pasado 21 de septiembre (1-1), Lionel Messi sólo ha tenido una cosa en la cabeza: volver cuanto antes, aunque siempre en las mejores condiciones. Acabaron aquellas carreras alocadas realizadas en el pasado que acostumbraban a acabar con llantos y dolorosas recaídas. El crack ha madurado en todos los sentidos y muestra de ello es cómo encaró esta dolencia, la primera seria de la temporada. Tras descansar y rebajar la inflamación del adductor izquierdo en su casa de Castelldefels, el crack se puso manos a la obra. Siguió el consejo de los servicios médicos y tras varias sesiones de fisioterapia, el futbolista pudo calzarse las zapatillas y comenzar a trotar sobre el césped de la Ciutat Esportiva.
Durante estas semanas, Messi ha podido hacer de todo. Ausente de la convocatoria de Edgardo Bauzá, seleccionador argentino, Lionel aprovechó para pasar mucho tiempo con su familia. Se dejó ver por las redes sociales posando con sus fans y yendo al cine en familia. Lo necesitaba. Su pareja Antonella y sus hijos, Thiago y Mateo, son vitales para Messi, que sabe que el equipo lo echó de menos en este tramo de campeonato (pinchazos ante el Atlético y el Celta, en Vigo). Así, la semana pasada Leo comenzó a ver que la pesadilla se acababa y el mensaje que lanzaba era del todo positivo. Confió a su gente más cercana un secreto que los hinchas van interpretando de manera satisfactoria; si todo va bien en los próximos días, jugará un ratito el próximo sábado ante el Deportivo y la intención es intimidar al Manchester City de Pep Guardiola en la Champions League.
Ayer dio un nuevo paso. Un ratito más sobre el pasto, unos toquecitos de pelota y de nuevo a la camilla. Hoy habrá más siendo el jueves una de las fechas clave. Ahí debe confirmarse que Luis Enrique podrá citarlo para el choque del sábado. El culé es optimista para esta temporada, pero entiende que con Lionel a pleno rendimiento, los objetivos estarán más próximos.
Leo no quiere correr y en el club van con el freno de mano puesto. Eso sí, el adductor responde y funciona cuando toca, así que es el momento de dejar ir la ilusión. Deportivo, City (dos veces), Valencia, Granada y Sevilla son las pruebas. El Depor confía en que Messi al final no reaparezca el sábado, y piense en la Champions, porque los precedentes son terribles para los gallegos con Leo en el campo. Ha jugado trece encuentros de Liga contra los de Riazor y les ha marcado 16 goles. El dato es definitivo.