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Los seres humanos somos por naturaleza imperfectos y el mejor reflejo de esas imperfecciones está en el sinfín de errores que solemos cometer.
Una de las situaciones más dolorosas en la vida es por la que pasamos cuando arruinamos una relación que parecía perfecta. Todos hemos creído que nuestra relación de pareja es la mejor, las cosas marchan a la perfección y cada día nos identificamos más con esa persona a la que empezamos a visualizar en cada uno de nuestros planes a futuro. Estamos convencidos de que queremos compartir la vida, las emociones, las alegrías y los fracasos con ese ser que nos hace sentir únicos y en nuestra mente no encontramos razón alguna por la cual habríamos de estar separados.
Pero la imperfección que nos distingue como seres humanos hace que llegue un momento en el cual dejamos de valorar lo importante que es esa persona para nosotros por un grupo de razones que a veces ni siquiera alcanzamos a comprender y las cosas empiezan a complicarse. Incluso hemos llegado al punto en el que el gran amor que sentimos y el deseo de estar juntos no es suficiente y la situación se vuelve insalvable. Aunque lo sabemos, no podemos aceptarlo. Nos negamos a vivir en un mundo distinto al pasado, cuando pensábamos que nada nos podría separar.

Estos son síntomas claros de que estás aferrado a una relación que te destruye por dentro:
1.- Sientes celos incontrolables: Una pequeña dosis de celos, a pesar de todas los problemas que estos acarrean, se puede considerar normal en una relación, pero si te has dado cuenta de que últimamente te preocupas mucho más que antes por dónde estará, qué estará haciendo y con quién, además de sufrir al imaginar a esa persona con alguien más sin fundamento alguno, has entrando en una dinámica enfermiza que no te dejará nada bueno.
2.- Eternas oportunidades: Debido al gran amor que aún sientes y por su gran insistencia, has decidido darle el perdón y tratar de comenzar de nuevo. Estás seguro de que esta vez no volverá a traicionar lo que tienen, pues te ha jurado que eres muy importante en su vida y no volverá a hacerlo, sin embargo, esta ilusión dura menos de lo que esperabas y tan pronto como vuelven a intentarlo, vuelve a fallarte una y otra vez.
3.- Nada cambia entre ustedes: A pesar de tu gran esfuerzo y de que trataste dejar las heridas atrás, tu pareja se ha vuelto apática y cae en los mismos errores que habían pactado no volver a hacer. No encuentras la forma de motivar una relación que va en caída libre aunque su discurso sea totalmente distinto a sus palabras.

4.- Ya no es lo mismo: Han sido tantas las fracturas que es difícil que la relación vuelva a ser lo que era. A pesar de que ambos intentan poner de su parte, hay algo dentro que les llama a dejar de intentarlo con tanto ahínco, a tal grado de mostrarse desinteresados o empezar a enfocarse solamente en esos defectos que solían pasar por alto.
5.- Quieres cambiar su forma de ser: Te la pasas pensando: “me encanta su forma de ser, excepto…”, “sin tan sólo no fuera tan…”. Eso es un grave error. Intentar cambiar a una persona sólo traerá frustración para ambas partes. Es momento de desengañarse y darse cuenta de que no es quien esperábamos.
6.- Han tenido fuertes discusiones: Las discusiones en pareja son completamente normales siempre que ambos expresen su descontento con respeto y amor hacia la otra persona. El problema se presenta cuando las discusiones se hacen más recurrentes, cuando suben de tono e intensidad, y donde en vez de buscar una solución juntos al problema que los aqueja, sólo sienten la necesidad de descargar su coraje en el otro.
7.- Tus amistades te encuentran mal: Tus amigos e incluso tu familia han intentado hablar contigo para alertarte sobre la situación por la que estás pasando y te aconsejan tomarte las cosas menos en serio, darte un tiempo, o bien, alejarte de esa persona, pero te encuentras cegado por el amor que ha devenido en obsesión e ignoras que ellos se preocupan por ti e intentan

8.- Todo menos terminar: Ha llegado el momento en que has perdido tu personalidad, tu dignidad y tu forma de ser. La relación se ha consolidado en una profunda obsesión llena de vicios alimentada por ambos. Podrían lastimarse eternamente y aún así nunca se dejarían porque no se imaginan la vida sin el otro.
No permitas que una relación, que se supone que debe tener lo mejor de ambos, termine por ser justamente lo contrario. El fin de un romance puede ser de lo más duro, pero seguir en donde el amor se ha ido y sólo queda la costumbre o la obsesión, sólo conducirá a situaciones cada vez peores. A pesar de que resulta muy difícil aceptarlo, cuando llegas a experimentar alguno de estos síntomas, es momento de tomar una decisión inteligente y reconocer que lo mejor es terminar antes de que la situación se agrave más y tomarse el tiempo necesario para sanar.

1.- Olvida la aburrida calculadora de calorías y la discriminación de ingredientes. Nunca te quedas con ganas de una pizza o tus tacos favoritos cuando salgan juntos.
2.- Aprendes que la comida es mucho más que satisfacer tu apetito. Se trata de un momento de convivencia, charla y enriquecimiento mutuo.
3.- Te enseña a comer más sano. Que ame la comida no significa consumir cualquier cosa todos los días, sino crear un equilibrio entre los distintos grupos alimenticios.

4.- No sólo abre tu apetito, también te muestra que la comida es para disfrutar con calma y requiere la atención de todos los sentidos.
5.- Puedes compartir momentos únicos juntos cocinando sus platillos favoritos, al mismo tiempo que crean complicidad y un vínculo afectivo más sólido en la relación.
6.- No te preocupas por inventar un sitio nuevo para salir a cenar, ella tendrá las mejores opciones y te mostrará cosas nuevas.

7.- Descubres que uno de los mayores placeres de la vida es comer y es imperativo aprender a disfrutarlo.
8.- Un café en una tarde nublada no sólo será un pretexto para verse, también para descubrir un sitio nuevo.
9.- Cocinar será tan significante para su relación como una cita a un lugar especial o una salida que sólo ustedes conocen.

El deterioro del ambiente está directamente relacionado con la forma en que un país desarrolla sus actividades económicas y con los procedimientos que emplea para explotar sus recursos naturales. Es adecuado cortar árboles para obtener madera y fabricar muebles que nos hagan la vida más cómoda, aunque deben sembrarse nuevos árboles a fin de reponer la riqueza forestal y respetar el hábitat natural de los animales, conservar bosques y selvas, que son riqueza de los mexicanos y patrimonio de los habitantes del mundo.
México es un país rico en recursos naturales, pero todos están en peligro de extinción. El suelo ha perdido sus nutrientes a causa de la práctica de los monocultivos; por otro lado, la tala excesiva e irresponsable está acabando con los bosques y las selvas, la producción de petróleo y la explotación de minerales que contaminan el ambiente, agotan los recursos, convirtiéndose en un riesgo para los trabajadores y habitantes de las localidades donde se realizan estas actividades. Por otra parte, hay recursos de gran riqueza que no se aprovechan, como la pesca en los mares, en los ríos y lagos de nuestro país. La contaminación es un fenómeno que se deriva de las grandes concentraciones de población.
Mil o dos mil personas pueden vivir juntas sin deteriorar su ambiente, sin embargo, las actividades industriales, comerciales y de transporte que se requieren para satisfacer las necesidades de 18 millones de habitantes, causan un desequilibrio que puede llegar a ser irreversible, poniendo en peligro la supervivencia y salud de las propias personas que se reunieron para alcanzar un mejor nivel de vida
La única forma de evitar el deterioro ambiental es analizar las causas del deterioro ambiental y transformarlas en acciones concretas para el desarrollo de medios sostenibles. Para poner fin al uso de combustibles fósiles, debemos recurrir a fuentes de energía alternativas como la energía solar o energía eólica. En lugar de usar fertilizantes químicos, se debe comenzar a utilizar fertilizantes orgánicos y comenzar a utilizar los desechos orgánicos como abono para hacer el suelo más productivo. Está en nuestras manos detener el daño irreversible que se está produciendo y debemos buscar los medios para ponerle fin. Una vez que las causas del deterioro ambiental han sido identificadas no podemos decir que desconocemos lo que sucede, simplemente se trata de hacernos responsables y tomar las medidas para eliminar las causas dl deterioro ambiental y convertirlas en acciones positivas que permitan la recuperación de nuestro planeta

Viajar te ayuda a conocer lugares increíbles y aprender muchas cosas nuevas. Sin embargo, cuando eres un viajero principiante podrías tener ciertas características que harán que los demás se den cuenta de ello. Es así que a continuación te decimos algunas:
1.- HACER FOTOGRAFÍAS DESDE EL AVIÓN
Los viajeros suelen tomar fotografía a todo, pero aquellos que salen de aventura por primera vez toman fotos desde su desayuno hasta el último minuto de su paseo.
2.- CONTRATAR UN AGENTE DE VIAJES
Los agentes de viajes son caros y debes estar condicionado a un horario, lo que no te permitiría visitar completamente los lugares que quieres y dedicarle el tiempo que deseas a cada uno de ellos.

3.- QUERER VERLO TODO
Las personas que viajan por primera vez quieren conocerlo todo, especialmente si su destino es el extranjero.
4.- GASTAR DEMASIADO
Las personas que viajan por primera vez suelen gastar más de lo necesario, dado que desean comprar muchas cosas que les recuerden al lugar que visitaron.

5.- NO DOMINAR ADECUADAMENTE EL TRANSPORTE PÚBLICO
Cada lugar posee su propio sistema de transporte público, pero los viajeros principiantes tienen miedo de usarlo. Por lo que al inicio gastaran mucho en taxi.

El escolta azulgrana se sincera en un blog de la Euroliga. Reconoce que ya no es tan rápido como antes, pero sí más listo. No quiere ni oír hablar de la retirada.
Juan Carlos Navarro se sincera en su blog de la Euroliga. A sus 36 años, el capitán azulgrana, que cumple su 16ª campaña en la Euroliga, no quiere pensar en la retirada. “Nunca pienso en la temporada presente como la última. Quiero continuar jugando, pero será mi condición física la que decida si dejo el baloncesto o no”. El escolta debutó el pasado domingo ante el Baskonia y espera decir adiós este curso a los problemas físicos que han sido una auténtica pesadilla las pasadas campañas. “He cuidado mi dieta y he perdido mucho peso y grasa corporal. El año pasado pesaba seis kilos más. A medida que te haces mayor, necesitas cuidarte más”.
Pero Navarro no ve en la edad un problema para continuar y pone sobre la mesa ejemplos de jugadores veteranos que siguen dando de qué hablar. “No estoy preocupado por mi edad, porque con 36 puedes seguir desplegando un gran baloncesto. Pau Gasol tiene esa edad y lo hizo muy bien en los Juegos y en la ACB Reyes, Nachbar, Mumbrú, Cabezas… han empezado realmente bien y tienen mi edad más o menos”. La falta de físico —”tal vez no sea tan rápido— la contrarresta con picardía: “aprendes a ser listo. Eso es lo que te da la experiencia”.