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CAMPESINOS MIXTECOS LE APUESTAN A LA HORTICULTURA


Redactado por: adriana bravo
mayo 30, 2016 , a las 1:09 am

Santo Domingo Viejo, Juxtlahuaca, Oax.- Cansados del deterioro de su salud y de ser mano de obra barata en Estados Unidos, campesinos mixtecos que regresaron hace 13 años a su natal Santo Domingo el Viejo, Mixtepec, buscaron implementar parcelas agrícolas en su comunidad y ahora muestran los resultados, con una producción totalmente orgánica de chilacayota, fresas (las que lograron con apoyo de asesoría), jitomate y horticultura en general.

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Ellos se capacitan de manera independiente, constante y recientemente, tomaron por más de una semana el taller de Elaboración de Abonos Orgánicos, entre ellos bocashi, súper magro y una composta sencilla.

El capacitador, Marco Antonio Vásquez Cruz, quien es promotor de desarrollo de la Fundación Pro Mixteca, con oficinas en la población de Juxtla-huaca, dio a conocer que “los campesinos de la localidad de Santo Domingo Viejo se capacitan, porque saben que un abono químico acelera el crecimiento de una fruta o planta, ya que es un proceso más natural; lo orgánico alarga el periodo de vida de los frutos de las plantas, no degrada las tierras ni las deshidrata, al contario integra materia al suelo a diferencia de un químico que quema las partículas”.

También mencionó que “ellos han implementado desde hace más de 10 años los abonos orgánicos naturales y están felices, porque los resultados se ven en sus tierras de cultivo, las cuales se han ido nutriendo, ha sido lento pero los resultados son mejores, además, es un plus que les promocionan sus ventas, porque la gente ha preferido lo orgánico”. Antonio Bautista Aquino, de la comunidad de Santo Domingo el Viejo, San Juan Mixtepec, presidente del grupo Loma Savi, dice que regresaron de los Estados Unidos, cansados de tanta explotación, pero además de las fuertes redadas en contra de los mexicanos en ese país.

Regresaron hace 13 años y se pusieron a sembrar el campo, mismo que no es un trabajo fácil, situación que hace que esta labor se abandone en las comunidades, pero las carencias de los productos y la falta de los empleos los obligó a organizarse para emprender las siembras de horticultura bajo invernadero.

Actualmente, se está exportando la chilacayota a los Estados Unidos, se las llevan los paisanos, amigos y familiares que están en el país vecino, “se envuelven en papel y se colocan en cajas de madera o de cartón para el viaje en los vehículos de los que tienen papeles” mencionó el productor.

Para la producción de la chilacayota, están aprovechando los terrenos abandonados, en tierra fértil, han realizado rosa de aquellos lugares para la siembra, donde siembran aproximadamente tres cajones de semillas y obtienen una cosecha de más o menos 300 cabezas.

La temporada de siembra de chilacayota es en el mes de junio, ya que a finales de octubre o mediados de noviembre esté lista la cosecha, misma que se vende a los paisanos que regresan de los Estados Unidos, “a ellos les gusta, porque preparan sus aguas, se come hervida, asada, al horno con maíz martajado o con masa, hay una gran diversidad en preparación de alimentos” dijo Bautista Aquino.

Comida libre de pesticidas

En esta comunidad, ahora la gente consume alimentos sanos, por lo menos si no hay ventas, tienen asegurada la comida, “antes, la gente cuando tenía hambre, corría a la tienda por unas galletas, dulces o refresco para matarla, hoy la situación es otra, porque los alimentos se están logrando de la tierra y con abonos orgánicos, es una solución para abatir el hambre que costó varios años, desde luego con la iniciativa propia y de especialistas que regalaron sus conocimientos para tecnificar la labor del campo” apuntó.

“Hemos recibido orientación de jóvenes agrónomos que se conforman con un taco de sal y un techo, así ellos han llegado hasta esta localidad a más de 80 kilómetros de terracería para capacitar sin costo alguno”, cerró el productor.

El florecimiento de las plantas en el campo que antes estaba abandonado, hoy es el resultado de personas que conjuntaron sus necesidades, ya que vieron que los pobladores de la Unión Americana producen de la nada y pensaron que eso también es posible en nuestros pueblos, que con asesoría y organización pueden producir su propia comida y obtener ganancias de ésta, para frenar la migración y el hambre que impera en la región.