
Atzitzihuacán, Pue.- En este municipio, ubicado en los límites con el estado de Morelos, los delitos más comunes son el abigeato que ha subido de cuatro a seis robos por mes, la violencia entre pandillas y el robo a casa habitación, según las estadísticas oficiales y recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el reporte del primer trimestre realizado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), escenario que debe llevar a las autoridades locales a “comprometerse más con este asunto”, apuntaron sectores.
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Un diagnóstico del Agente del Ministerio Público de este distrito judicial de Atlixco, al cual pertenece este lugar, no sólo confirma los datos anteriores, además refiere que “producto de varios factores de nivel local, estatal y nacional, los números de estos delitos aumentaron en promedio un 6 por ciento entre el primer trimestre del 2015 al 2016”.
DATOS DE ATZITZIHUACÁN
La población total del municipio en 2010 fue de 11 mil 684 personas, lo cual representó el 0.2 por ciento de la población en el estado. Ese mismo año había 2 mil 692 hogares (0.2 por ciento del total de hogares en la entidad), de los cuales 737 estaban encabezados por jefas de familia (0.2 por ciento del total de la entidad).
El grado promedio de escolaridad de la población de 15 años o más en Atzitzihuacán era en 2010 de 5.5 años, frente al grado promedio de escolaridad de 8 años en la entidad. En 2010, contaba con nueve escuelas preescolares (0.2 por ciento del total estatal), 12 primarias (0.3 por ciento del total) y seis secundarias (0.3 por ciento). Además, con tres bachilleratos (0.2 por ciento) y ninguna escuela de formación para el trabajo. El municipio también contaba con una primaria indígena.
En 2010, 7 mil 820 habitantes se encontraban en pobreza, de los cuales 4 mil 830 presentaban pobreza moderada y 2 mil 990 estaban en pobreza extrema. La carencia por acceso a la seguridad social afectó a 92.3 por ciento de la población, es decir 8 mil 163 personas se encontraban bajo esta condición.
ENTRE EL GANADO Y LAS NUEVAS MAÑAS
Por ejemplo, citó el texto al que tuvo acceso este medio de comunicación, el abigeato “el año pasado llegó a cuatro quejas por mes, y en este primera parte del 2016 subió a seis casos reportados, especialmente en zonas como Tejupa y San Miguel Aguacomulican”.
El robo a casa habitación, al que “se suman en algunas ocasiones a comercios”, subrayan el INEGI, el SNSP y el MP, “es producto de la migración, de la escasa infraestructura policiaca y especialmente la falta de empleo”.
Miguel López Juárez, integrante de una asociación civil con sede en San Juan Amecac, extiende que “la pobreza evidente en Atzitzihuacán se reflejan en la inseguridad de la región. La verdad es que la gente por aquí no tiene cómo emplearse y decide cometer ilícitos para llevar sustento a sus hogares. Ello ha provocado que los robos a casa habitación, a comercios y transeúntes aparezcan de repente”.
Consultados al respecto, varios sectores sociales y vecinos de las juntas auxiliares coincidieron en que “los problemas de inseguridad en Atzitzihuacán, cometidos en su mayoría por jóvenes de las pandillas, indican que la transculturización está ganando terreno. Es decir, regresan a sus lugares de origen con nuevas costumbres y formas adoptadas en el vecino país del norte. Y si no encontraron empleo, en algunos casos forman bandas dedicadas a delinquir”.
Mariano Ojeda es un pequeño comerciante y exmigrante de Tejupa. Posee una pequeña tienda a orilla de carretera en donde lo que más vende son cervezas frías. Y ofrece su perspectiva: “persiste una profunda desconfianza hacia las instituciones de seguridad de los municipios, y en Atzitzihuacán, como en muchas partes del país, no es la excepción”.
Aunado a lo anterior, añadió, “es importante considerar que las cifras oficiales sobre incidencia delictiva no reflejan el total de delitos, puesto que no toma en consideración todos aquellos ilícitos que no fueron denunciados o en los cuales no se procedió a iniciar una investigación, es decir, la cifra negra”.
Es tarea sustantiva de una autoridad, alegó, generar condiciones de seguridad y justicia para las personas. “Es así que el descenso de la incidencia delictiva podría ser una buena noticia que da cuenta de mejores condiciones de seguridad en la vida de las personas”.
La inseguridad, finalizó, es un problema “que requiere de la mayor atención por parte de la presidente municipal, Maricela Ramos Jiménez, es fundamental trabajar juntos a pesar de las diferencias políticas”.
DICE ALCALDESA QUE LOS DELITOS LOS COMENTEN GENTE DEL ESTADO DE MORELOS
Al respecto, la alcaldesa explicó que muchos de los delitos son cometidos por personas provenientes del estado de Morelos, y que a pesar de los esfuerzos, el dinero del presupuesto no alcanza para adquirir más patrullas.