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DOS PUNTOS Y SEGUIDO..


Redactado por: adriana bravo
abril 26, 2016 , a las 1:30 am

Por FRUMENCIO VERDUZCO

Puebla.- La Fundación Mary Street Jenkins, la institución de beneficencia que durante décadas fue la más rica de México, ha sido saqueada: su patrimonio de casi 13 mil millones de pesos, equivalente al presupuesto de Colima para este año, quedó en manos de un grupo de abogados que se llevaron todo ese dinero al país caribeño de Barbados.

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La consumación de este “auténtico saqueo” de la organización, que financia a la Universidad de las Américas de Puebla y a otros proyectos de asistencia social, se produjo con la presunta complicidad del gobernador poblano, Rafael Moreno Valle (PAN), y los beneficiarios verdaderos son algunos de los miembros de la familia Jenkins, quienes, usando a los abogados como prestanombres, supuestamente se quedaron con toda la fortuna.

Esta “clara confabulación” entre los Jenkins, Moreno Valle, funcionarios, notarios y abogados está descrita a detalle en la denuncia que el 16 de marzo presentó Guillermo Jenkins de Landa, el primogénito de la familia supuestamente beneficiaria, que pide investigar “la más grande defraudación cometida en perjuicio de la beneficencia privada en la historia de este país”.

LA FOTO EN POCAS PALABRAS… 26 DE ABRIL DE 2016

México, D.F.- El doctor Miguel Angel Mancera Espinosa enfrenta una severa crisis de credibilidad y pérdida de popularidad entre los habitantes de la Ciudad de México, la más grande del mundo.

Pero no sólo eso, en su andanza como titular del GDF y por la serie de errores cometidos ha arrastrado a ciudadanos de otras localidades circunvecinas, lo que también sin duda le ha ocasionado severos golpes a su imagen, aunque él crea y quiera hacer creer que es un excelente gobernante. Sus spots publicitarios dan cuenta de ello, pero la ciudadanía sabe que no es cierto y él también debería saberlo.

Tendrá acaso el doctor Mancera algo de que jactarse en su gobierno, cuando ni siquiera gobierna a los jefes delegacionales, aquellos que se supone deben estar en coordinación con el gobierno central para brindarle todas las atenciones a la ciudadanía. No, no, nada de eso.

Cada uno de esos individuos se comportan como auténticos caciques en una tierra que pareciera ser exclusiva de ellos, con negocios propios y familiares. Las delegaciones políticas son, como antes de la Revolución Mexicana, verdaderos latifundios que se van heredando con los funcionarios en turno.

Y respecto a la inseguridad, mejor ya ni hablamos, porque la respuesta del Jefe de Gobierno casi la adivinamos. Todo está bien, y mejor que nunca, porque la delincuencia está a la baja. Quizá sólo en la calle donde vive el señor Mancera.

Por eso les digo… Y nos leemos hasta la próxima edición…