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AUMENTA EL NÚMERO DE CUBANOS QUE ARRIBAN A TRINIDAD Y TOBAGO


Redactado por: adriana bravo
junio 14, 2016 , a las 1:04 am

Puerto España, Trinidad y Tobago.- Que muchos cubanos quieren abandonar Cuba a pesar de la apertura a la inversión extranjera, del aumento del turismo, de la creciente fama de la Isla en todos los medios, y de la “actualización de su modelo económico”, no es un secreto.

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Tras irse quemando sucesivamente las vías de Ecuador, Costa Rica, Panamá, y más recientemente Colombia, lo cierto es que los cubanos van encontrando un filón en los destinos más insospechados: uno de ellos, Trinidad y Tobago.

La presencia de los cubanos empieza a ser tan preocupante entre varios destinos del Caribe, que los países han ido creando sus propios mecanismos de control añadido en los aeropuertos para vigilar al máximo la entrada de cubanos, lo que incluye apartarlos del resto de viajeros para interrogarlos a fondo, entre otras medidas.

A aquellos no afectados que se interesan, se les responde: “Nada por qué preocuparse, solo detenemos a los cubanos”, según ha publicado recientemente Cubanet.

Si uno se detiene en un mapa, se da cuenta que la ubicación geográfica favorece que los cubanos escojan a Trinidad y Tobago como tránsito para llegar a Estados Unidos; pero un tránsito que no está exento de traficantes que se ofrecen para trasladar a los cubanos en botes o lanchas a territorio continental, para acercarse a la meta.

Por otra parte, los cubanos van siendo expertos en lo de fingir vacaciones y hasta en ocasiones llevan una reserva de hotel para parecer creíbles.

Sin embargo, Trinidad y Tobago va con ojo avizor y diariamente hacen varias deportaciones,aunque a pesar de la estricta vigilancia ya empieza a aumentar la comunidad de cubanos en las Islas, que ya se cree que sobrepasa el millar de personas.

En Trinidad y Tobago, la mayoría de los cubanos esperan y buscan vías para reemprender su ruta hacia Estados Unidos a través de algún país centroamericano, pero ya es conocida la situación que han atravesado en los últimos meses con el tema migratorio los territorios de la zona.

Por lo visto, la iglesia Living Water, radicada en la ciudad de Puerto España, se ha convertido en fuente de auxilio a los cubanos. Sin embargo,  “no todos clasifican para la ayuda humanitaria de Living Water ni todos los que llegan a Trinidad saben que existe esa estrecha balsa de salvación”.

Siempre están los que optan por esperar con toda paciencia a que llegue su momento, y hasta consiguen dar imagen de “aplatanarse” en Trinidad y Tobago: abren pequeños negocios y reciben el período de gracia que les permite obtener la residencia y el permiso de trabajo (licencias renovables) durante unos meses, a la vez que reúnen dinero para pagar lo que piden los traficantes para sacarlos hacia los Estados Unidos.

En lo relativo a los precios, un entrevistado por el citado medio, asegura que rondan “entre 3500 y 5000 dólares por persona, a veces un poco más”, y añade:

Después que uno llega aquí descubre que puede ser más complicado que en Cuba si no das con la persona ‘que está en la mata’. (…) Hay quien te saca por mar vía Venezuela y de ahí a México; también hay quien te lleva directo a Panamá, todo legal, y de ahí tú mismo sales para México sin problema. (…) Hay quien busca ayuda en la iglesia [Living Water] pero allí tienes que decir que eres perseguido político (…) Hay gente allí que, sin haber puesto ni un cartel en Cuba, dicen que son perseguidos y entonces reciben ayuda (…) Yo estoy esperando por la residencia permanente, así puedo entrar y salir de Trinidad sin problemas, y cuando reúna lo suficiente ya veré.

Los cubanos buscan alternativas, trazan sus planes de futuro, pero Trinidad y Tobago, como todas las demás vías, acabará por cerrarse si continúa el creciente aumento de llegadas.

Un funcionario cubano ha revelado:

Se ha multiplicado por diez el número de cubanos que viajan a Trinidad y Tobago. En los últimos doce meses ha habido un incremento preocupante (…) No son mano de obra, sino refugiados en tránsito que implican enormes gastos financieros y confrontaciones diplomáticas.

Trinidad y Tobago necesita fuerza de trabajo y maneja un elevado porciento de tasa migratoria, sin embargo, no quiere convertirse en un simple puente, no está dispuesta a ello, y es evidente que las medidas para frenar a los cubanos acabarán yendo a más.