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ELECCIONES EN PERÚ


Redactado por: adriana bravo
abril 29, 2016 , a las 1:02 am

Lima, Perú.- El pasado 10 de abril se realizó la votación para elegir al próximo Presidente de Perú, a la cual concurrieron 10 candidatos, pero debido a que ninguno de ellos obtuvo más del 50% de los votos, los dos 2 candidatos que lograron más votos en esta ronda, que son Keiko Fujimori de Fuerza Popular, con el 39.87% de los sufragios y Pedro Pablo Kuszynski de Peruanos por el Kambio, con 21.02%, tendrán que concurrir a una segunda vuelta el 5 de junio. 

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Dicha elección se antoja difícil por varios motivos, en principio, la primera vuelta fue muy accidentada, ya que el proceso inició con 19 candidatos, pero varios de ellos renunciaron en diferentes momentos de la campaña y el 9 de marzo, la Junta Nacional de Elecciones decidió invalidar el registro de Julio Guzmán de Todos por el Perú y de César Acuña de la Alianza Para el Progreso del Perú, alegando violaciones a las leyes electorales. Lo grave es que en ese momento se encontraban respectivamente en segundo y tercer lugar en las principales encuestas.

Otro rasgo distintivo de la primera vuelta fue que a pesar de que Keiko Fujimori se mantuvo a la cabeza en todas las encuestas, en el resto de los lugares hubo movimientos significativos a lo largo de los meses, de tal forma que entre el segundo y el quinto lugar se fueron intercalando Pedro Pablo Kuszynski, Verónika Mendoza, Alfredo Barnechea y el expresidente Alan García.

A primera vista pareciera que Keiko Fujimori llega con ventaja a la segunda vuelta, al fin y al cabo, obtuvo una ventaja de casi el 18% con respecto al segundo lugar en la primera vuelta y además encabezó las encuestas a lo largo de la campaña, lo cual indica que tiene un enorme caudal de votos. Su problema es que también es el candidato con más negativos, es decir, que un número igual o mayor de votantes al que lo apoya, nunca le daría su voto.

Para muestra basta ver el desempeño electoral de Keiko en las pasadas elecciones, en donde también pasó a la segunda vuelta, pero perdió contra el actual presidente Ollanta Humala. Debido que muchos militantes de otros partidos decidieron no apoyar a Fujimori debido a los escándalos de corrupción y autoritarismo que se dieron en el gobierno de su padreAlberto Fujimori.

Es decir, que a pesar de que el apoyo a Pedro Pablo Kuszynski no fue tan amplio en la primera ronda, este contará con el apoyo explícito o implícito de la mayor parte de los demás candidatos que no pasaron a la segunda ronda, lo que no sólo le da oportunidades reales, sino incluso una ventaja que ya se registra en las encuestas, que lo ubican entre 2 y 4 puntos por encima de Keiko Fujimori.

A pesar de lo anterior, 2 o 4 puntos porcentuales es poco y se ubica incluso en las inmediaciones de cualquier margen de error, de tal forma que en términos reales cualquiera de los 2 candidatos que concurrirá a la segunda ronda tiene la posibilidad de quedarse con el triunfo si hace una buena campaña de aquí al 5 de junio.

Quizá la gran interrogante es: ¿a quién van a apoyar los votantes de izquierda? Ya que, si bien algunas de las posiciones de Keiko Fujimori se pueden calificar como sociales, lo cierto es que se encuentra más cercana al populismo de derecha o conservador, mientras que Pedro Pablo Kuszynski es un arduo defensor del libre mercado y del conservadurismo. Es decir, que los votantes de izquierda se han quedado en Perú sin un candidato que los represente y por ende tendrán que votar por la opción que sea menos mala para ellos o bien abstenerse.

Lo cierto es que, si no se equivoca demasiado en este periodo, Pedro Pablo Kuszynski podría capitalizar la desconfianza que hay en importantes sectores de la sociedad hacia Keiko Fujimori y ganar la Presidencia. Pero si logra el triunfo tendrá importantes problemas de gobernabilidad, ya que, de acuerdo con los resultados parciales, el partido de Keiko tendría más de la mitad de los diputados que integran el Congreso y el partido de Kuszynski sólo tendría al 15% de los mismos, por lo que se podría experimentar una especie de parálisis o incluso sabotaje desde el Legislativo.

En cambio, si Keiko gana, la situación se complica, porque tendría el control del Congreso, lo cual es un peligro porque ante la ausencia de contrapesos podría actuar parecida a su padre, que cayó en momentos en actitudes autoritarias. Incluso se podría ver tentada a iniciar el proceso para la liberación de su padre, que actualmente se encuentra preso por actos de corrupción y los partidos de oposición tendrían que tomar otras medidas para detener dicha acción, ante la falta de una mayoría en el Legislativo.