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DE LUTO, POR DESALOJO


Redactado por: adriana bravo
junio 21, 2016 , a las 1:30 am

Tlaxiaco, Oax.- El día de  ayer lunes, bajo un cielo nublado en señal de tristeza, miles de pobladores recibieron los cuerpos de Anselmo Cruz y Omar González asesinados este fin de semana, durante los disturbios entre padres de familia, maestros y federales en las afueras de Asunción Nochixtlán.

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Las lágrimas y llanto de mujeres, unas tristes guitarras y el coraje de una multitud acompañaron los restos mortuorios de los dos caídos que en nombre de la educación perdieron la vida en una lucha sin sentido como afirma la sociedad, una lucha de pueblo contra el pueblo, bajo la cerrazón de un gobierno que olvidó los principios y el diálogo.

Óscar Ramírez Bolaños, presidente electo, quien hiciera uso del micrófono en un marco de homenaje a las faldas de la Iglesia de la Asunción, dijo que este crimen de Estado, esta negativa del gobierno y las formas de actuar contra el pueblo son señales de que las cosas están mal en el país, pero también habla de un hartazgo de la gente y los grupos sociales.

Jazmín Salazar, representante del sector 1 Tlaxiaco del Comité de Padres de Familia en Defensa de la Educación, señaló de infame y cruel la represión del Gobierno. Destacó que “el pueblo ha despertado, el pueblo está de luto y cansado de un gobierno represor”, en donde desde el corazón de Tlaxiaco llamó a la lucha a la defensa de la educación y a no claudicar en este movimiento.

Dijo que las muertes de Anselmo y Omar no serán en vano y señaló que un gobierno que usa a la Policía y sus armas en contra del pueblo “es un gobierno tirano que no debe representar a un país sediento de justicia de oportunidad y paz”. Alejandro Aparicio, presidente municipal y diputado electo condenó las acciones del gobierno, calificó de errante la forma de actuar y desconoció el conducto del los gobierno de México ante estos crímenes de Estado y la forma de resolver una causa social como la educación.

Finalmente acompañado del mariachi, lágrimas y consignas de lucha y victoria, los dos civiles que este fin de semana perdieran la vida, fueron acomodados en una misa, en donde se reunió gran parte del pueblo para que después pudieran ser entregados a sus familias para ser llevados a su última morada.