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DOS PUNTOS Y SEGUIDO..


Redactado por: adriana bravo
mayo 28, 2016 , a las 1:30 am

Por FRUMENCIO VERDUZCO

Chiapas.- Como si se tratara de salvar al “Sargento Pérez”, en apoyo a Ramberto, el candidato del PRI-Verde, llegaron a Benito Juárez, allá por Quintana Roo las Brigadas verdes chiapanecas, no se sabe con cargo a que presupuesto, seguramente de su partido, para levantar los votos que se necesitan para este triunfo electoral. Son dos grupos los que integran las Brigadas Verdes: del equipo del Alcalde Fernando Castellanos, están por allá Miguel Ángel Nakamura y Serafín Culebro. Del equipo de Eduardo Ramírez Aguilar, está el candidato perdedor de Comitán, Mario “el boquitas” Guillén, y del PRI, también están del equipo del Senador Roberto Albores Gleason, Pepe Albores y Rubencito Zuarth, ex de Próspera. Ya se verá la noche del 5 de junio, los resultados de Ramberto, para confirmar si los brigadistas fueron a tomar el sol y a la pachanga, o en realidad se dedicaron a promover el voto.

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   LA FOTO EN POCAS PALABRAS… 28 DE MAYO DE 2016

Jalisco.- Estando totalmente de acuerdo con la autoridad de que el transporte de lujo no cumple con los requisitos de ley ni se parece nada a la idea con la que fue creado (el proyecto nació de aquel famoso Fideicomiso Jalisco, Fidejal, en los primeros años de los 90) lo que no queda claro es cuál es la política del Gobierno del Estado para mejorar el transporte público.

Cualquiera que se haya subido a uno de los llamados transportes de lujo y lo contraste con lo que dicen los reglamentos tiene elementos suficientes para saber que lo único lujoso del transporte era la tarifa. En un buen número de ellos el aire acondicionado es una mentira, en todos, la televisión es un armatoste viejo que ni siquiera enciende, los asientos una tortura, eso de que no llevan pasajeros parados es una quimera y los choferes son tan cafres como el de cualquier otra unidad. ¿Cuál es entonces la diferencia con el transporte normal? He ahí el secreto: el normal es igual al de lujo, pero más malo.

Guadalajara se puede dar el lujo de no tener transporte de lujo; de lo que no se puede dar el lujo es de no tener una política de transporte. Por lo pronto, decisiones aceleradas y poco planeadas por parte del gobierno tienen a 40 mil usuarios afectados mientras los funcionarios y los transportistas se dan un quien vive. ¡Qué lujo!

Por eso les digo… Y nos leemos hasta la próxima edición…